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| Tapa del Libro |
Regreso a Tumbledown
Una nueva visita a la Guerra de Malvinas
Por Nigel Price
En Regreso a Tumbledown,
Mike Seear nos ofrece un minucioso recuento de la batalla. Por cierto,
un detalle tan completo del combate no podría haber sido realizado sin
el aporte de testimonios personales.
Para
empezar, Mike Seear estuvo allí como Oficial de Operaciones del 1/7mo
DEO de los Fusileros Ghurkas y se vio involucrado en el combate. Supo
transitar el campo de batalla y visitó varias localidades en donde se
tomaron las decisiones llevándose a cabo la lucha.
Pero
existe aún algo más importante y es que él ha juntado un número
extraordinario de relatos detallados de los participantes de ambos lados
argentinos y británicos. Seear realizó numerosas visitas a la
Argentina, contactó y cotejo el testimonio de las piezas claves del
oponente. A través de varios años de un esforzado trabajo el autor ha
podido entretejer todos los relatos de la batalla en forma cronológica
desde su inicio hasta el final. Dicho logro nos llega a quitar la
respiración y el resultado final es uno de los relatos más fascinantes
de combate que jamás he leído.
Por
supuesto que existen relatos personales más extensos y de combates más
sangrientos pero en el microcosmo de Seear el lector halla la mayoría de
los elementos que componen un combate, podríamos decir que este último
es la experiencia mas extrema de la condición humana.
Este libro presentas tres secciones principales. Se inicia con los Guardias Escoceses pero a partir de allí Seear, para
decirlo en forma simple, gira la cámara y describe la totalidad del
evento pero desde la perspectiva argentina. Finalmente retoma el combate
desde la óptica de los Gurkhas. En esta ultima parte incorpora una gran
cantidad de material que no estaba incluido en su primer Diario de
Guerra titulado Con los Ghurkas en Malvinas.
El
premio se lo llevan los testimonios personales realmente fascinantes
que le relataron a Seear los miembros del Segundo Batallón de Guardias
Escoceses. Aquí se vierten las contribuciones del Comandante y de los
Jefes de Compañía. Más fascinantes aún resultan las palabras de los
jóvenes Guardias. Dichos hombres le han confiado a Seear con total
franqueza sus historias personales.
No obstante, es en el segmento central del libro donde encontramos un material fascinante e incluso asombroso. Aquí empieza la narración del adversario. El cuadro de
la batalla se va completando puesto que Seear entreteje los relatos de
los Guardias Escoceses con el de los Infantes de Marina argentinos. Al
levantarse la niebla de la guerra podemos ver con mayor claridad el
flujo de eventos. Realmente es un logro extraordinario.
Por
último esta la experiencia de los Ghurkas. El lector recibe, a partir
del diario de guerra del comandante, pasando por el relato tanto de
británicos como de Ghurkas una descripción detallada sobre la contribución de estos últimos a la batalla como así también de sus frustraciones y su humor.
Seear
no se detiene aquí. Hacia el final del libro incluye extractos del
diario de una residente de Stanley escrito durante el combate: Rosemarie
King. Esta ultima relata maravillosas anécdotas de como amasaba
pastelillos mientras afuera se escuchaban los disparos, o de cómo
mezclaba la mantecada mientras el mundo afuera enloquecía. Sus lacónicas
y frecuentes observaciones la describen mejor que nadie el carácter del británico bajo estrés.
Existen
muchos relatos que permanecen en nuestras mentes tiempo después de
haber cerrado el libro; demasiadas como para citarlos. Principalmente
las agallas de muchos Guardias Escoceses pero también la tenacidad de
muchos de los defensores argentinos. Existe la tentación de dar nombres
pero seria cometer una injusticia omitir al resto por cuestiones de
espacio.
Al
investigar y escribir este libro, Seear ha transitado por una cuerda
floja entre los sentimientos argentinos y británicos. Solo a través de
una gran delicadeza y tacto es que ha podido establecer una conexión con
los veteranos de guerra argentinos, ganando su confianza y escuchando
su parte de la historia. Al hacer esto ultimo ha sin duda irritado a
algunos británicos. Entiendo que por lo menos un isleño pueda sentirse
afectado cuando Seear utiliza en su titulo la palabra Malvinas; probablemente existan otras objeciones similares.
Es
posible que Seear haya podido realizar este trabajo con un equilibrio
adecuado debido a su propio viaje personal y catastrófico ; un relato
que él describe en su Diario de Guerra y que también cita al final de su
libro. Una vez más y con total franqueza el autor nos expone sus
demonios internos, una lucha personal que concluyó con un colapso total.
Gracias a este duro y prolongado ascenso a través de este terrible
sitio es que el autor ha adquirido la sensibilidad y, me atrevo a decir,
la sabiduría que lo ha equipado para esta tarea en particular.
Esto
también contesta la pregunta que algunos pueden hacer ¿Qué importa? ¿
Por que escribir acerca de Tumbledown? ¿Por qué hurgar en cosas pasadas?
¿Por qué simplemente no archivamos el tema y seguimos adelante?.
Porque
para algunos, por lo menos, es necesario comprender lo que pasó.
Entender el contexto de sus propias vidas y nada es más central para una
vida que la experiencia del combate. Esto surge a partir de los
testimonios de los jóvenes Guardias Escoceses y de los jóvenes Infantes
de Marina argentinos. Es la razón del porque hombres en su mediana edad
caminan penosamente sobre colinas empapadas volviendo a visitar aquellos
sitios en los cuales estuvieron próximos a morir. Aquellos lugares en
donde hicieron cosas de las que están orgullosos o quizás avergonzados
.Posiblemente ambas.
Regreso a Tumbledown se apodera de la batalla y la presenta al lector en su totalidad como creo yo solo puede hacerlo un escritor.
Nigel
Price es un veterano de guerra del 7mo Regimiento de Fusileros Ghurkas
que participó en el conflicto y publica novelas bajo el nombre de
Anthony Conway.
El libro Regreso a Tumbledown fue publicado el 10 de junio de 2012 por CCC Press, Nottingham. Su costo es de 19.99 libras y puede adquirirse vía online en:
El franqueo es gratis a cualquier parte del mundo.
Agradecemos al Director Técnico del Blog: CCME (RE) Eduardo C. Gerding por acercarnos esta traducción para el Blog.

